La Formula One. En Valencia 300 millones de pérdidas y Sánchez hijo de puta
Las carreras de coches en su versión madrileña son una fórmula que atiende a la necesidad de ganar dinero para el gasto público. Así, cualquier duda sobre su necesidad, se justifica por el cuantioso retorno económico que han calculado que tendrán las inversiones públicas en tan necesario evento. De tal manera que, con lo que vamos a ganar, pronto veremos crecer la inversión en sanidad, enseñanza pública, servicios sociales, limpieza, transportes... ¡Ya verán los madrileños!
Por ser los grandes eventos una de las formulas preferida por el Partido Popular lo llamaremos la Formula One. La principal, la mejor de las fórmulas. Ya saben lo que es una fórmula: un medio práctico para resolver un asunto o ejecutar algo problemático. La Formula One puede ser aplicada a las carreras de coches, entonces se llama Formula 1, o a cualquier evento desmesurado o innecesario. Sobre esta forma de conseguir dinero merece la pena la lectura de Yonquis del dinero. Las diez grandes historias de corrupción valenciana, de Sergi Castillo Prats.
A la aplicación de la Formula One se atribuyen resultados infalibles de prestigio, visibilidad, atracción de capitales. Así, como decía el inefable Francisco Camps o la magnífica Rita Barberá, los grandes eventos pusieron a Valencia en el mapa, aunque realmente fue en la picota universal de la corrupción. En Madrid ya han calculado el pastizal que van a recibir gracias a la Fórmula One, Formula 1.







