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sábado, 17 de enero de 2026

Maruja Mallo (1902-1995) y María Zambrano (1904-1991)

 Iconografía de una época

Visito la exposición de Maruja Mallo (1902-1995) en el Centro de Arte Contemporáneo de Madrid y me llaman la atención los dibujos que hace de la mujer haciendo deporte. Son representaciones hechas en distintos momentos de su vida y tienen lecturas diferentes, porque son generaciones distintas a quien se dirigen.


El dilema de quien pinta y quiere ser entendida es encontrar la iconografía adecuada, en este caso de la reivindicación de ser mujer, para que no sea banalizado su discurso. Para ver si algún autor o autora de su época había abordado esta simbología, busco en este blog, pero de mis lecturas a autores de la generación del 27 no recuerdo haber recogido referencias al juego, al deporte o a la corporeidad. Ni teorías ni relatos. Ahora tengo entre manos una lectura de Maria Zambrano (1904-1991), Hacia un saber del alma, que por haber sido amiga de Maruja Mallo (1902-1994) y compañeras de exilio, presumo que algo de coincidencia habrá en los temas de los que se ocupan. Como María Zambrano busca el alma en la confluencia de la razón y la naturaleza pensé que,  para describir la escurridiza idea del alma, tal vez aludiera a la comunión de cuerpo y razón como el lugar donde habita. Pero no encontré referencia explícita al cuerpo, a no ser que consideremos como tal el corazón o la naturaleza. En la introducción del libro, la propia autora cita a Pascal y en su cita creo reconocer la posibilidad de entender que la vivencia corporal confluye con la razón: “Hay razones del corazón que la razón no conoce” y en el desarrollo de esa idea por fin aparece el cuerpo al citar a Spinoza, Tratado del alma, en la que sentencia “El alma es la idea adecuada del cuerpo y nada más”.

jueves, 8 de enero de 2026

YAKARTA. Serie 2025

 El pito, el chandal, la burla y la caspa


Un exjugador de bádminton desequilibrado por mil razones vierte su obsesión, con un toque de venganza, por el triunfo y se obsesiona con una adolescente a la que quiere hacer campeona de España... y más allá.

Es un clásico, un relato de la frustración (me niego a usar el término perdedor tan arraigado en la cultura del triunfo como única forma decente de estar) que se vuelca en otros para salvarlos o hundirlos. En el entorno del deporte hay mucho padre, madre, entrenador empeñados, por cualquier razón, en pupilar el éxito.

En la serie de la que hablamos, Yakarta (Movistar Plus+), creada por Diego San José, el protagonista es Javier Cámara, José Ramón Garrido en la película. Y la protagonista, Carla Quilez, Mar como jugadora de bádminton, la pupila de José Ramón.

domingo, 28 de diciembre de 2025

El odio xenófobo con el deporte como fondo

El placer de prohibir y el odio xenófobo con el deporte de fondo

Con frecuencia, en este blog, me he hecho eco de las noticias que informan sobre movimientos deportivos de colectivos que ven en el deporte una forma de integración y “una forma de ocio sana, comunitaria y perfectamente legítima”.

En una plaza de Toledo

Es noticia porque no es frecuente y porque ese esfuerzo representa el empeño en desarrollar los valores más positivos de la convivencia. Cuando alguien recurre al deporte para hacer visible su deseo de integración debía ser celebrado porque es un éxito de la comunidad. Y si hay que justificar la satisfacción que sentimos al ver a un grupo haciendo deporte se puede recurrir al tópico que mientras se está jugando no se están maquinando maldades o, como decían los curas, estarás demasiado cansado para no pecar, es decir, para cascartela.

Por esto resulta inquietante la decisión del Pleno de la Junta Municipal del Distrito del cierre uno de sus campos en el distrito de Latina en Madrid. Es una de las instalaciones deportivas del barrio de Cuatro Vientos en el que se reunían un grupo de jovenes, mayoritariamente latinos, para jugar al softbol. Para entender por qué esta decisión huele a xenofobia que apesta, lo mejor es leer la noticia completa.

sábado, 13 de diciembre de 2025

La Funció. Rosa Barberá y Nando Pascual

LA FUNCIÓ. Rosa Barberá y Nando Pascual. Texto Pere Molina. Dirección Joan Miquel Reig

 
Ayer fui a ver La Funció en el Teatre Patraix. Este teatro es una de esas salas pequeñitas que hacen el teatro más humano y te interpela, como si te invitara a subir a la escena. Me encanta el teatro así porque los espectadores casi dejamos de serlo, estamos en el mismo espacio que los actores y acompañamos sus idas y venidas con pequeños gestos, que nos hacen participar de lo físico que tiene el teatro. De que los acompañemos con las emociones se encargan ellos, Rosa Barberá y Nando Pascual, con una actuación que va ganando en intensidad y proximidad hasta hacernos parte. Y entonces llega el final y nos damos cuenta de que hemos estado inmersos... No reventaré el final.

El teatro invoca la complicidad inconsciente del público y la magia de sus oficiantes (autores, directores, libretistas) con una diferencia que nos podría hacer recelar: que los actores saben el final y nosotros no. Cuando se rompe esa barrera y tenemos la sensación de que ellos han descubierto el final al tiempo que nosotros, sabemos que ha merecido la pena. Es el caso.

martes, 15 de julio de 2025

Esta no es una historia de fútbol, ¿o sí? J.A. Aunión


 Hacer deporte tiene sentido si te cambia la vida. Un nuevo desafío para el deporte.

 

Espacio histórico de la Casa de Campo de Madrid

La implantación social del deporte ha ido ganando terreno (y a veces perdiéndolo). Por referirnos solo al deporte en su forma moderna podríamos observar varias formas de transición en su uso. De la aristocracia a lo popular. de la élite a lo común, de lo excepcional y ridículo a la normalidad, incluso a ser tendencia en modas y hábitos, de lo masculino a lo femenino, de ser peligroso para la salud a ser la panacea del bienestar (y viceversa), de la afición a lo profesional, de ser motivo de chanza “unos adultos en calzoncillos corriendo detrás de una pelota” a envidiar y desear la suerte del tener un hijo en la élite del deporte (del que da dinero). El deporte ha ganado en masa de practicantes, aunque a veces se han perdido, a favor de la comercialización, valores populares y humanos que es lo que hace valioso al deporte. Pues bien, en este momento, el deporte se encuentra en la disyuntiva de ser baluarte en contra o punta de lanza a favor de la inclusión y la superación de los estereotipos de género.

Para hablar del deporte para todos, como un juego popular e inclusivo, aprovecho un artículo de El País Semanal de fecha uno de julio de 2025. que con el título Esta no es una historia de fútbol, ¿o sí? cuyo autor es J.A. Aunión y las fotos de Manuel Vázquez, en el que habla sobre las razones y la forma en la que miembros del colectivo LGTBI+ han fundado un club para jugar al fútbol. El club del que se habla es el Stonewall FC nacido en Londres en 1991, considerado uno de los equipos LGTBIQ+ más exitoso del mundo.

Iré al artículo un poco más adelante, porque antes quiero hablar de algunas experiencias que he conocido sobre el intento de hacer inclusiva la práctica deportiva frente a la presión mediática del deporte espectáculo y profesional. Naturalmente, solo hablaré de lo que tengo en la memoria, porque esta no es una investigación, así qué, en lo que yo diga caben todas las excepciones que tengan que ver con la experiencia del lector.

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viernes, 7 de febrero de 2025

Moby Dick. Herman Melville (1819-1891)

Es mejor dormir con un caníbal sobrio que con un cristiano borracho. 

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Esta parte del libro la leí entre el regocijo y la sorpresa. La relación entre Ismael y Queequeg empieza porque tienen que acostarse en la misma cama. Y es que el mesonero del Mesón del Surtidor le había ofrecido a Ismael compartir la cama con aquel arponero, y esto le tenía inquieto.

A ningún hombre le gusta acostarse con otro...Y cuando el caso está en dormir con un extraño, en un mesón desconocido, de una ciudad extraña, y con aquel arponero desconocido, entonces los inconvenientes se multiplican indefinidamente”. 

Para aceptar dormir en su misma cama tuvo que hacer un esfuerzo racional,

...empecé a pensar que tal vez abrigaba prejuicios no justificados contra aquel desconocido arponero... ¿Quién sabe? Al fin y al cabo, tal vez hagamos buenas migas”.

sábado, 18 de enero de 2025

Moby Dick. Herman Melville y Eduardo Gras

 La educación física y la aventura 

Encontrar en la información que llega del cuerpo las razones de lo que se hace o se desea, es la forma primaria de apelar a la educación física. El cuerpo es inductor de las emociones, el soporte de lo posible, objeto que recibe el placer o la agresión primera de lo externo y, porque sabemos todo esto, es susceptible de ser entrenado, preparado, dispuesto para asumir lo que se quiere y lo imprevisible. Esa invocación de lo corporal es lo que hay de físico en los personajes de Herman Melville (1819-1891) que van en busca de Moby Dick.

Así, el narrador de la peripecia, de la que todos conocemos a grandes rasgos el relato, se presenta,

“Llamadme Ismael. Hace años, no importa cuantos exactamente, hallándome con poco o ningún dinero en la bolsa y sin nada de especial interés que me retuviera en tierra, pensé que lo mejor sería darme a la mar por una temporada para ver la parte acuática del mundo”

viernes, 3 de enero de 2025

Begonya Mezquita. Feridura

 

El cuerpo, la palabra y la memoria.

 Begonya Mezquita. Feridura. Edicions del Buc

Desde que nacemos cambiamos y no nos preocupamos de las razones, creces y creces y no pides explicaciones a tu cuerpo. No necesitas gimnasia ni tutores, creces y ya está. Pero no siempre es así, a veces, después de haber crecido, haber caminado, bailado, incluso, quien sabe, haber hecho juegos de manos o piruetas, el cuerpo se detiene o se alborota, se desbaratan las habilidades cotidianas como coger una cuchara, levantarte para abrir la puerta, echarte las manos a la cabeza. No contabas con eso, con tener que prestar atención a cada paso que das. Entonces ¿Qué pasa? De eso nos habla Begonya Mezquita en su poemario Feridura. La feridura es la denominación catalana del ictus.

A pesar de ser lector de poesía, se me escapa el criterio por el que pueda evaluar una obra poética, no lo intentaré. Feridura me ha emocionado y, al leerlo, me he visto inmerso en la expresión de un momento vital que entendí que tenía mucho de vivencia corporal. El poemario es una llamada, un grito, sobre la importancia de la percepción corporal en la conciencia de ser. 

sábado, 9 de noviembre de 2024

Bleda y Rosa. El juego y lo común.

Bleda y Rosa. Res comunnis IV. Paso del Pinar, Torralba del Pinar y Portería 2022

 Bleda y Rosa exponen en el IVAM el registro fotográfico y escultórico de una intervención artística que permaneció instalada en 2022 en los municipios de Pavías y Torralba del Pinar.

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Mi primera reacción al verla fue congratularme porque algo que estaba en mi imaginario y que me había llamado la atención cuando lo veía, había alcanzado el estatus de arte, de performance valiosa. Efectivamente, siempre que he viajado y me he encontrado con estos rastros de llamada al juego, los he fotografiado. Valgan unos ejemplos.

sábado, 13 de abril de 2024

Elogio de las manos. Jesús Carrasco

 Elogio de las manos. Jesús Carrasco. Seix Barral

El huevo o la gallina. Esta es la tesis de esta novela, ¿Qué fue antes en el proceso de humanización, el movimiento o la inteligencia? Un poco más preciso ¿Las manos o el cerebro?

Me interesé porque oí hablar de esta novela como el relato de quien desarrolla su inteligencia trabajando con las manos y encuentra sentido en las metáforas que el trabajo manual genera. Y antes de que la comprara me la regalaron, porque mis buenos amigos saben de mi tendencia a liarme con herramientas y mejunjes de todo tipo. La misma razón por la que hay quien me llama Ratolín Gotelé cuando estoy en funciones de trabajo manual.

¡Claro! yo soy ese, me dije cuando oí hablar de ella, y puse mi esperanza en que esta pudiera ser mi justificación ante las personas que no entienden por qué disfruto haciendo, reparando, construyendo, creando formas. Por qué siempre hay una ruina en mi vida a la que pretendo dar sentido o cómo me gusta dar nueva vida a lo que otros tiran. O el poco interés que tengo por lo nuevo o lo masivo.

Llevaba leídas un centenar de páginas y no acababa de entender quien era el personaje que elogiaba el trabajo de sus manos en la reconstrucción de aquella casa sobrevenida. Me resultaba confuso ¿Pero vive allí? ¿De qué trabaja? Esta casa, que es la donación de un constructor con el que comparte barco y navegación ¿Qué significa? ¿Entonces, no es algo que él haya elegido, comprado con necesidad y esfuerzo...? Estaba realmente confuso, es más, me estaba recordando aquel libro sobre la invasión de las zonas rurales de algunas personas que se instalan en el campo con una cierta ingenuidad y despiste, en una actitud diletante que a veces genera esperpentos que relata muy bien Santiago Lorenzo en Los asquerososSe ve que la vivencia y la integración del trabajo manual en la vida, cuando se produce, es muy diferente en cada persona. Y yo no acababa de identificarme con las peripecias de la novela.