Visito la exposición de Maruja Mallo (1902-1995) en el Centro de Arte Contemporáneo de Madrid y me llaman la atención los dibujos que hace de la mujer haciendo deporte. Son representaciones hechas en distintos momentos de su vida y tienen lecturas diferentes, porque son generaciones distintas a quien se dirigen.
El dilema de quien pinta y quiere ser entendida es encontrar la iconografía adecuada, en este caso de la reivindicación de ser mujer, para que no sea banalizado su discurso. Para ver si algún autor o autora de su época había abordado esta simbología, busco en este blog, pero de mis lecturas a autores de la generación del 27 no recuerdo haber recogido referencias al juego, al deporte o a la corporeidad. Ni teorías ni relatos. Ahora tengo entre manos una lectura de Maria Zambrano (1904-1991), Hacia un saber del alma, que por haber sido amiga de Maruja Mallo (1902-1994) y compañeras de exilio, presumo que algo de coincidencia habrá en los temas de los que se ocupan. Como María Zambrano busca el alma en la confluencia de la razón y la naturaleza, pensé que tal vez para describir la escurridiza idea del alma que nos habita, María Zambrano aludiera a la comunión de cuerpo y razón como el lugar donde habita el alma. Pero no encontré referencia explícita al cuerpo, a no ser que consideremos como tal el corazón o la naturaleza. En la introducción de la propia autora cita a Pascal y en su cita creo reconocer la posibilidad de entender que la vivencia corporal confluye con la razón: “Hay razones del corazón que la razón no conoce” y en el desarrollo de esa idea por fin aparece el cuerpo al citar a Spinoza, Tratado del alma, en la que sentencia “El alma es la idea adecuada del cuerpo y nada más”.
Y con esta referencia me conformo para interpretar que la incursión de Maruja Mallo en el mundo de la mujer haciendo deporte hay mucho más que una ilustración, una visión fugaz o un ejercicio estético. Y esa puede ser la coincidencia entre la pintora y la filósofa: su compromiso con la razón, la liberación y la igualdad de la mujer y la búsqueda de respuestas a la idea de ser humano.
Los dibujos de las mujeres haciendo deportes reflejan “un perfil femenino consecuente a su realidad. La mujer se convierte en un personaje pictórico y literario fuerte, emancipado, que lucha contra su destino”
Me estoy refiriendo a los dibujos que hace en 1933, en plena República. En esos tiempos el deporte es un símbolo de libertad, y la simbología de la mujer es de “personalidades fuertes e independientes que hacen suyo un espacio que hasta ese momento solo está permitido a los hombres”.
La utilización del deporte como denuncia de la represión o como espacio que debe ser reivindicado es una lucha específica de las mujeres. En 1933, el deporte es un lugar propio de los hombres que ni siquiera se deben tomar la preocupación de vigilar. El acceso de la mujer está vetado por la costumbre, la prohibición y el más duro d elos vetos, la estigmatización de aquella que ose poner un pie en él.
“Desde sus primeras obras, Mallo presenta la figura de la mujer moderna, que surge en esos años, como un ser activo, independiente y profesional. Ella misma fue un modelo de esa figura, además de contribuir a configurarla a través de sus obras, reivindicando su papel como sujeto autorial, frente al de objeto o musa al que habían estado restringidas hasta entonces... Mallo contrapone la figura de la mujer deportista y vital en la naturaleza con las imágenes cosificadas de los maniquíes o estatuas, sobre el fondo dinámico de la ciudad.”
Ese esfuerzo, ese espacio ganado por la mujer, fue barbaramente cercenado por la irrupción de la dictadura en 1939. Maruja Mallo no recuperará el tema del cuerpo en movimiento hasta los años setenta. Y lo hace con alusiones a la danza y al movimiento como la realidad del ser humano que le permite liberarse del encasillamiento, de la vigilancia que lastra, del anacronismo. Sus símbolos ya no necesitan reflejar una reivindicación, son la certeza de que el movimiento es el pensamiento que nos hace avanzar.
Contemporáneo de Mallo y Zambrano, Josep Renau (1907-1982), nos dejó tambien esa reivindicación del ejercicio como reflejo de modernidad y cambio.





No hay comentarios:
Publicar un comentario