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martes, 3 de enero de 2017

Teoría del deporte según P. Auster y J.M. Coetzee 3. Dudas sobre el valor del deporte

Competición y mercantilización.



Ha llegado el momento de decir que en este libro hay demasiados contenidos, demasiadas reflexiones para hacer alusión a todas. Incluso teorías sobre la génesis del deporte, su carácter religioso, los espectadores, el espectador y el que lo práctica, etcétera. Lo mejor es leer el libro. Pero antes de despedir esta lectura, algunas notas sobre la vivencia en el deporte de los autores.
Paul Auster, parece que se estaba mordiendo las uñas por las ganas que tenía de contar su experiencia y hace un discurso que es fácil de suscribir, aunque parece más metafórico que literal: “Mi placer de competir se refiere al placer de entregarse plenamente, concentrarse, escusa para realizar el máximo esfuerzo, necesario para el placer” No se trata de ganar, sino de hacerlo bien (este es un criterio privado –dice-)… Me aburre el ejercicio por el ejercicio. Le pasa como a mí, no haría deporte por su forma física ni por su salud.
Coetzee no está tan seguro de esa manifestación del placer: “Lo que yo asocio a la competición no es placer en absoluto, sino un estado de posesión en que la mente se ofusca en una única meta absurda: derrotar a un desconocido por el que no siento ningún interés, a quien no había visto nunca y a quien no volverás a ver”. Él ha tenido esa experiencia jugando al ajedrez.
Y, al fin, expresan su desaliento por la imposibilidad de hablar de deporte sin dar cuenta de la manipulación política y la comercialización:
-           Los deportes codificados (cuando rebasan la calle y el placer de estar con los amigos o la naturaleza) dejan de ser invenciones y se convierten en instituciones. Con intereses y reparto de beneficios. Esta es una realidad que sólo puede cambiarse con una revolución.
-           El mercado está saturado por los deportes más mercantilizados.
-           No me gusta la imitación de la guerra que se pretende del deporte.
-           Los números, la cuantificación (la marca y la medida) como enemigos.
En un momento dado, buscando respuestas a la deriva de la sociedad y de la época muestran su desaliento y lo dicen así (no recuerdo quién): “Buscando respuestas solo se puede encontrar tristeza…”
Coetzee sigue el hilo de un comentario de Auster sobre las faltas simuladas y la pérdida de tiempo y parece definitivamente enojado con esta conversación, como si para él estuviera claro que el deporte es un mal, aunque menor: “¿Pero por qué el deporte nos parece bueno? No te hace mejor persona”. Aunque encuentra una virtud: “Te enseña a perder. La mayor parte del tiempo que haces deporte, pierdes. Aunque quieran ignorarlo”.


Insisto, que lo mejor es leer el libro. Y si no este otro.