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domingo, 21 de enero de 2018

Vitaliano Brancati, la gimnasia sueca y un viaje a Estocolmo

Vitaliano Brancati. Tríptico siciliano. Lumen.

Hacía tiempo que no encontraba en mis lecturas ninguna referencia al deporte o la gimnasia y, en la narración que menos me lo esperaba, aparece una breve y sustanciosa referencia a la práctica de la gimnasia sueca. Es en el relato Don Giovanni  en Sicilia, que Vitaliano Brancati escribió en 1940. La historia es la de Don Giovanni, un siciliano que por amor se traslada a Milán y se ve obligado a cambiar sus hábitos, a modernizarse. Estos fueron sus cambios para adaptarse a su nuevo estado:

Gymnastique de chambre 1895. Dr Schreber
“Arregló sus horarios de modo que en ellos cupiera, además de la ducha fría, las tardes sin siesta, el trabajo y la gimnasia sueca...”
La razón por la que decidió hacer gimnasia:
“Parecía realmente fuerte, pero el miedo a quedarse sin fuerzas no le abandonaba ni un solo momento durante el día…”
El análisis:
—Nunca hice ejercicio en toda mi vida —le dijo un día  a Ninetta, mirando hacia su propio pasado—. He tenido la adolescencia de un animal. ¡Puah…! Habría sido otro hombre si hubiera hecho un poco de gimnasia a los quince años.
—Puedes hacerla ahora —murmuró distraída su mujer.
—Ya es tarde.
—Para esas cosas nunca es tarde.
“Puede que tenga razón”, pensó Giovanni…
Actividad y resultados:
“…todas las mañanas hacía unos ejercicios en la barra y en las paralelas, y otros en su dormitorio, consistentes en abrir y cerrar la boca y en caminar de puntillas. Poco después la mandíbula pareció sobresalir y los pectorales le reventaban la chaqueta.”

***
La sistematización de los ejercicios que llevó a cabo Pehr Henrik Lin y su hijo Hjalmar Lin en el Real Instituto de Estocolmo, en el siglo XIX, supuso una revolución en la popularización de los ejercicios físicos para mejorar la condición física de las personas. El modelo creado es lo que conocemos como gimnasia sueca. 
La estricta organización en tablas de los ejercicios facilitó su aplicación en el ámbito escolar, lo que hizo que se extendiera mucho su práctica. Sin embargo, la inclusión de una metodología de orden estricto, de formaciones y voces de mando hicieron que algunos la identificaran con la disciplina militar y que su utilización por regímenes fascistas (es el caso de España e Italia en el siglo XX) como modelo de desarrollo juvenil, la hizo odiosa para muchas generaciones.
Además la proliferación de manuales de gimnasia de sala o de alcoba que defendían que unos minutos diarios de esta gimnasia hecha en casa mejoraba la salud, hicieron que mucha gente se aplicara en su práctica en la intimidad de sus habitaciones.
La estatua de Ling en tránsito
Después, el deporte la barrería del ámbito escolar hasta hacerla desaparecer, sin que por eso se haya olvidado el soniquete rítmico 1,2,1,2… que acompañaba a la práctica de los ejercicios como el estereotipo de lo inútil y lo aburrido.
La gimnasia sueca es el germen de modelos gimnásticos actuales de preparación física como el aerobic en varias de sus aplicaciones y gimnasia consciente como el popular Pilates y los métodos de Alexander y Feldenkrais. Actualmente se desarrolla una versión fitness de la gimnasia sueca.

***
Viajé el fin de año a Estocolmo y quise saber si los suecos guardaban memoria de los pioneros de la gimnasia sueca: Pehr Henrik Ling padre y Hjalmar Lin hijo. Y si que había una estatua, al lado de la facultad de educación física aunque, como no sé si iba o venía, no fui a visitarlo no fuera que no estuviese.

Lo que no hay es un monumento a la gimnasia sueca y creo que los suecos se la deben. Estaba buscando en internet por si había uno en alguna parte y entre los resultados de la  búsqueda por gymnastique suedoise monument me encontré un Sagrado Corazón (es verdad). La imagen es sugerente pero no es la advocación que buscaba.