Puchero alcoyano

2 de diciembre de 2012 ¡Qué gente más buena! 
Como sé que este blog solo lo lee dios: amigos, amores, hermanos me puedo permitir hablar de la pena, sabiendo que lo que no se expresar es precisamente lo que saben ellos.
Uso la palabra pena sin tener muy claro que sea el sentimiento. No es esa fiebre que todos los días me sube un rato, ni esa presión en el pecho que me hace flotar, sobre todo cuando recorro cada día el camino bajo las moreras. Enajenado es mejor, si se pudiera relacionar con lo extraño y con lo que te embelesa. Como las mil voces de amor y agradecimientos que, sin ser para mí, capturo al vuelo y hacen eco en algún sitio de mi organismo.
Enajenado abrazo a mis amigos que hoy es un grupo distinto porque una parte de nuestro cuerpo común anda en conflicto con las distancias y el tiempo. Y con las emociones y el cuerpo de acuerdo en perfecto caos compartimos puchero alcoyano, que es diverso y democrático, y bebemos el vino de Utiel y el que trajimos de Fontanars dels Alforins, que es mucho decir. Revivimos el placer de estar juntos, hacemos planes y sus voces agitan  esa cantinela que estos días mil voces han puesto en mis tripas y que no sabía que significaba: ¡qué gente más buena!

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