En este blog intento reflejar las miradas que sobre el deporte, contado
como la crónica de una época, encuentro en la literatura y en otras formas narrativas de expresión.
Esta vez ha sido en el cine. Thierry Frémaux en
Lumière. Comienza la aventura recoge las primeras filmaciones (entre
1895 y 1905) de los hermanos Lumière, los inventores del cine. Es la exposición
escueta de un centenar de películas (de las más de mil que hicieron) agrupadas
por el tema de su contenido, que reflejan la sociedad de principios del siglo
XX. Durante la proyección, un narrador va glosando los contenidos, la
habilidad, el sentido artístico y la trascendencia para el futuro del cine de
los recursos utilizados. En la selección de las películas (de cincuenta
segundos cada una) hay un criterio cinematográfico sobre el acierto de los encuadres,
la calidad de la óptica, el enfoque y el movimiento de la cámara. La película es
muy amena e incluso te hace reír en algunos momentos.
Pero a lo que vamos es a la aparición de los juegos y
deportes en las filmaciones. Al hablar de Lion, que es la ciudad donde viven los Lumière,
aparece la petanca como juego divertido que lo juegan señores trajeados de
aspecto grave que saltan y gesticulan como niños. También un impagable
documento sobre unos chicos jugando a las canicas. Deporte fundamental.
Olímpico debía ser con más razón que los vídeo juegos ¿Se sigue jugando a las canicas?